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Una locura casi centenaria

24/08/2017

Desde "Los locos de la azotea" al presente digital. La radiofonía argentina cumple 97 años y ratifica día a día su vigencia acercando el mensaje y borrando cada vez más fronteras

La radio cumple 97 años este domingo, un medio que no pierde su vigencia con los años y que a pesar de las distintas transformaciones tecnológicas sigue sumando adeptos. Tan arraigada en las costumbres argentinas, es una representación fiel de los distintos momentos que nos entregó nuestra historia. Sus sonidos, sus voces, sus historias, sus emociones y sus oyentes configuran el ADN de un medio único. Todo pasa por allí.

El punto de partida data del 27 de agosto de 1920. Aquel día cuatro jóvenes radioaficionados de Buenos Aires llevaron adelante la primera emisión radial. Enrique Telémaco Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mugica transmitieron la ópera Parsifal desde el Teatro Coliseo. Este grupo de entusiastas fue denominado como “Los locos de la azotea”, por la innovación realizada. “Señoras y señores: la sociedad Radio Argentina les presenta hoy el festival sacro de Ricardo Wagner, Parsifal, con la actuación del tenor Maestri, la soprano argentina Sara César, todos bajo la dirección de Félix Von Weingarten, secundado por el coro y orquesta del teatro Constanzi de Roma”, anunciaron.

La primera emisión radial del 

Ese día fue el nacimiento de LOR Radio Argentina, la primera emisora de radiodifusión del país. El hito comunicacional fue escuchado por cincuenta personas en Buenos Aires ya que era minúscula la cantidad de radios a galena disponible en la ciudad. A pesar de ello la cobertura fue muy amplia y un navegante ubicado en el sur de Brasil llegó a captar la señal. Fue tal la magnitud del hecho que el entonces presidente Hipólito Yrigoyen felicitó a “Los locos de la azotea”.

Dos años después, en 1922, inició sus transmisiones LOX Radio Cultura, autorizada a emitir mensajes publicitarios. Así nació la primera radio comercial del país. En tanto que en 1937 tuvo su primera emisión LRA Estación de Radiodifusión del Estado, conocida actualmente como Radio Nacional.

No pasó mucho tiempo para que el interior del país también tenga sus emisoras. Es así como en 1923 nació la actual LT3, convirtiéndose en la primera ubicada fuera de Buenos Aires. Su objetivo era el de informar a los acopiadores de Rosario, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos del movimiento del mercado de cereales.

Años más tarde llegó al aire de la ciudad LT8. Si bien se considera como su fecha de fundación en 1927, sus orígenes datan de algunos años atrás. Los inicios son atribuidos a radio Colón, instalada por Juan Colón y Alberto Millelot en el fondo de una casa donde funcionaba una bicicletería. El pasado 16 de julio la denominada “Radio Rosario” cumplió 90 años.

La tercera en aparecer fue LT1 Radio del Litoral, en 1932. En su época era la única en tener un estilo propio a raíz de que no formaba parte de ninguna cadena. Fue creada por Fernando Maliandi, propietario de una casa de música y artículos afines, y se constituyó en la primera cadena Argentina del interior por abrir una sala de transmisión en Buenos Aires, desde donde emitían hacia Rosario y otras radios provinciales. Durante el gobierno de Juan Domingo Perón, en 1953, pasó a manos del Estado como LRA Radio del Estado y en 1955 se transformó en la actual LRA5 Radio Nacional. Más tarde fue el turno de LT2. La AM 1230 tuvo su aparición en el aire rosarino en 1942, denominada originalmente Radio General San Martín. Recién en 1982 pasó a manos de Grupo Televisión Litoral S.A., propietaria actual de la licencia.

La evolución de la radiofonía en Argentina permitió el apogeo de distintos formatos y la consagración de programas y personas. Desde sus inicios la música ocupó un espacio central y la noticia se complementó con la prensa escrita a través de la lectura de boletines. El deporte ganó su lugar desde la primera transmisión de este tipo: la “pelea del siglo” entre Luis Ángel Firpo y Jack Dempsey. Y a fines de la década del 20 arribaron al aire los radioteatros.

La aparición de la televisión como competencia en la década del 60 obligó a redefinir los productos radiofónicos, apuntando principalmente a la información, el deporte y la música. Figuras de la talla de “Cacho” Fontana, Héctor Larrea y Antonio Carrizo se hicieron populares. El horario matutino se consolidó gracias a la necesidad de recibir noticias y la política influyó en los contenidos como consecuencia de las censuras de los gobiernos de facto. Radio Colonia de Uruguay emergió como alternativa al cepo impuesto por el Estado.

En la década del 70 se marcó un nuevo quiebre en los contenidos: el surgimiento de las primeras emisoras de frecuencia modulada (FM) dividió en dos a las ofertas radiales. Las AM se enfocaron en la información y las FM en la música, aunque con el correr de las décadas esta clasificación fue desvaneciéndose. En este período la noche recupera audiencia y nombres como el de Hugo Guerrero Marthineitz o Juan Alberto Badía comienzan a reconocerse.

Con el retorno de la democracia la opinión política ganó espacio, como también el humor con el aporte de Alejandro Dolina. Las FM iniciaron su masificación, destacándose Rock and Pop y el programa Radio Bangkok, conducido por Lalo Mir, Bobby Flores y Douglas Vinci. Los 80 también estuvieron marcados por el desembarco de Víctor Hugo Morales al país. El relato futbolístico tomó un nuevo matiz y su nombre se colocó junto a los de la talla de Fioravanti o José María Muñoz.

Durante el Gobierno de Raúl Alfonsín se abrió una nueva oportunidad e importantes actores de la sociedad tuvieron su espacio en el aire. El Estado otorgó licencias a Universidades Nacionales y es así que a través del decreto 783/89 se autorizó a instalar y operar una estación de radio en la frecuencia de 107.1 mhz. Radio UNR comenzó a transmitir en señal de prueba y desde 2001 a hacerlo en vivo. Desde 2006 y por una disposición del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) cambió su frecuencia al 103.3 mhz y logró un alcance de 80 kilómetros. En la actualidad cuenta con una programación de 24 horas y con un 70 por ciento de producción propia.

Un nuevo cambio se dio con la autorización para el uso de satélites enfocados en emisiones radiales y televisivas. Así se constituyeron las primeras cadenas privadas, que se sumaron a la estatal de Radio Nacional. Las AM y FM de Buenos Aires comenzaron a llegar a distintos puntos del país por emisoras locales, en detrimento de la producción propia. Por esta vía se pueden escuchar en Rosario actualmente Radio Metro, Vale, Del Plata, POP, La Red, Belgrano, Continental, Vorterix, Rivadavia, Nacional, AM 750, Radio 10, Cadena 3 de Córdoba y Radio Con Vos, entre otras.

Los sectores más desprotegidos de la sociedad y los temas que no son de interés para las empresas también tienen su lugar en el éter. Las radios comunitarias ganaron su espacio dando voz a los que habitualmente no tienen voz denunciando la desigualdad, la falta de oportunidades, el desamparo del Estado y tratando temas que no encuentran espacio en las “tradicionales”. Su objetivo no es el económico sino el compromiso social.

El avance de la tecnología y el auge de Internet permiten que un elevado porcentaje de emisoras puedan ser escuchadas desde cualquier rincón del mundo. Las aplicaciones, los podcasts, las radios web y la posibilidad de retroceder las emisiones, por ejemplo, revolucionaron la amplia gama de alternativas para los oyentes. A 97 años de su creación la radio está lejos de desaparecer, sino por el contrario, enfocada en consolidar su poderío.