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"Acostumbrarse a vivir con sociedades violentas no significa que sea normal"

22/05/2017

Lo dijo el diputado Leandro Busatto tras la publicación de un informe de alumnos de la UNR que reveló que Santa Fe es la provincia más violenta

Imagen ilustrativa
Autor:
Alejandro Arnoletti

El informe “Análisis de los homicidios dolosos en la ciudad de Santa Fe 2001 – 2016” arrojó preocupantes cifras de la escalada de violencia que arreció sobre la provincia y en la capital de la misma durante ese lapso y aún persiste. El trabajo fue presentado por el diputado justicialista Leandro Busatto y con contó con el aporte de periodistas de la Universidad Nacional de Rosario. Allí se puede observar cómo Santa Fe pasó de ser la octava provincia considerando la tasa de homicidios a liderar el ranking.  

La presentación desagrega distintos elementos que permiten contar con un diagnóstico. Allí se puede leer un análisis de variables como franjas etarias de las víctimas, sexo y condición socioeconómica. También aparecen comparaciones con otras ciudades del mundo con tasas elevadas de crímenes, que ubican a Santa Fe entre sitios históricamente violentos.

También se presentan uno a uno los crímenes que se presentaron en la ciudad cabecera del Departamento La Capital, con su ubicación, dato de la víctima y el tratamiento periodístico del mismo. La presentación incluye además datos de las decisiones políticas y el destino de las inversiones en ejes como seguridad, educación y obras públicas, entre otros, contemplando las gestiones de Jorge Obeid, Hermes Binner y Antonio Bonfatti.

Para analizar las implicancias políticas y sociales del informe, el portal de Radio UNR entrevistó al diputado Leandro Busatto. El legislador del bloque Frente Justicialista para la Victoria es presidente de la Comisión de Seguridad Social y vicepresidente de Salud Pública y Asistencia Social.

 

 

¿Cuál es la importancia de este trabajo?

Me parece que la importancia pasa por dotar a la población santafesina de estadísticas confiables que permitan ubicar geográficamente los delitos; que permitan reconstruir las tasas año por año; los niveles de presencia y ausencia del Estado y en ese sentido diseñar una política criminal contundente que permita la prevención y fundamentalmente el descenso de la tasa de homicidios en la provincia. Si Santa Fe tenía tasas elevadas de homicidios muchas veces no se sabía y si no se sabía era porque no se publicaba o no se exhibían.

 

¿Qué factores llevaron a Santa Fe en convertirse en la provincia con mayor tasa de crímenes, considerando que en el mismo período la mayoría de las provincias lograron bajarlas?

Creo que hay una situación multicausal, no hay un factor exclusivo y habría que buscarlos en tres instancias. La primera tiene que ver con el descenso de la inversión del Estado en materia de obra pública. Desagregamos algunos presupuestos interesantes para ver que, por ejemplo, en los años 2005, 2006 y 2007 la inversión de obra pública estaba en el orden del 11, 10 y 9 por ciento. Ya en la gestión de Binner baja al 3 por ciento y no subió durante la de Bonfatti, sino todo lo contrario, fue bajando. Evidentemente hay una falta de presencia del Estado en los sectores más vulnerables de las sociedades, principalmente en ciudades como Santa Fe y Rosario, que de alguna u otra manera han incidido en que en esos lugares se viva peor, en que allí la ausencia del Estado sea una variable constante y que ante esto hay ocupación delictiva de bandas del crimen organizado. La segunda cuestión es el accionar de la policía. Santa Fe es una provincia que ha tenido problemas con la policía, que es corrupta, que tiene vestigios totalitarios y que nosotros entendemos que ha fracasado en la conducción política de la misma. Me parece que en ese sentido hay que buscar en episodios como el de Hugo Tognoli, de la convivencia policial con el delito y la falta de respuestas por parte de la política. Allí tenemos que preguntarnos por qué el 75 por ciento de los homicidios en la ciudad de Santa Fe se dan con armas de fuego y quiénes son los que controlan su tráfico. Me parece que la respuesta va a estar íntimamente vinculada al desarrollo de las fuerzas de seguridad en la provincia. La tercera cuestión es que ha habido ocupación territorial profunda de bandas delictivas; algunas de ellas apostadas sobre el crimen organizado, como en el caso del narcotráfico, que no han solamente ocupan el territorio sino que se vinculan en pertenencia con algunos sectores vulnerables y eso lo transforman en el reemplazo de la función que debería cumplir el Estado. Un narco para un barrio no es sólo el tipo que vende droga sino también el que proporciona seguridad; la posibilidad de inclusión a los chicos en algunos sectores como los clubes; el que genera un proceso de la armonización de las relaciones entre vecinos y eso tiene dos posibilidades: o lo hace el Estado o el crimen organizado.

 

 

En el período analizado se advierte un crecimiento de las tasas en Santa Fe ciudad y Santa Fe provincia. ¿Considera que sus subas son directamente proporcionales?

Sin lugar a dudas. La provincia ha crecido en índices de homicidio por el crecimiento exponencial de Santa Fe y Rosario. Han traccionado aproximadamente el 80 por ciento de los homicidios dolosos en estos años dos ciudades que concentran poco más del 50 por ciento de la población. Sin lugar a dudas hay una influencia directa en las tasas de crecimiento de la provincia en ciudades como Santa Fe y que lo han hecho por encima de la media nacional. Tuvimos años como el 2014, con 34 homicidios cada 100 mil habitantes, arriba de Medellín en 2008 o el año pasado con 30 homicidios cada 100 mil habitantes. Estamos hablando de índices que se asemejan a las ciudades más inseguras del mundo.

 

 

A la altura de Johannesburgo o Medellín, muy preocupante…

Muy preocupante y de alguna manera, escalofriante. En ese sentido me parece que hay una situación también de falta de conciencia de algunas cosas que hemos vivido. Se ha naturalizado vivir con el crimen y eso pierde de alguna manera la capacidad de reacción en algunos sectores de la sociedad. Se debe analizar hasta dónde se pierde la sensibilidad en este tipo de situaciones, hasta dónde la sociedad está decidida a reaccionar y la política se hace cargo de estas situaciones que no son menores ni tampoco normales. Que nos hayamos acostumbrado a vivir con sociedades violentas no significa que sea normal.

 

¿Tienen más impacto los crímenes ocurridos en el centro, a pesar que los casos más comunes son en los barrios del oeste?

El tratamiento mediático es inversamente proporcional al sector donde se dan los crímenes y eso conspira contra el esclarecimiento. La mayor parte de los crímenes en Santa Fe se dan en los bordes de la ciudad y son los que menos repercusión mediática tienen. Al suceder esto cuesta más visibilizarlo y tomar conciencia del problema que ocurre. En ese sentido hay que trabajar profundamente en un proceso de visibilización y de esclarecimiento que aborde a todos los territorios por igual.

 

Otro de los puntos sobre los que se hace énfasis pasa por los denominados “conflictos interpersonales”…

Casi 6 de cada 10 homicidios requieren conocimiento previo entre víctima y victimario. Esto no quiere decir y no supone conflicto interpersonal o violencia intrafamiliar. Me parece que son dos cosas distintas. Eso se ha tergiversado y utilizado erróneamente. El conocimiento interpersonal no supone necesariamente relaciones entre vecinos o interparentales. Significa a veces que los que disputan se conocen previamente y deciden resolver los problemas los problemas de la peor manera.

 

Entre 2001 y 2011 hubo cinco ocasiones en las que la tasa de homicidios superó los 20 asesinatos cada 100 mil habitantes. Desde 2012 siempre fue superior a 20. ¿Qué cambió en ese año?

Creo que 2012 fue un año anecdotario. Se deben mencionar dos cosas. La sociedad de Santa Fe ha tenido índices de violencia muy altos, no habiendo superado el 20 y siempre ha estado en el orden del 14, 15 o 16 cada 100 mil habitantes. Es una ciudad con antecedentes de violencia fuerte. Lo que sucede en el 2012 es un proceso de consecuencia que tiene que ver con la inversión de la provincia y fundamentalmente de los municipios y dónde ponen el énfasis de su gestión. En Santa Fe vas a encontrar que los sectores céntricos están mucho mejor que antes, mucho más agradables a la vista, con más servicios, mucho más maquillada. Pero en la profundidad de los barrios se vive con el mismo abandono que hace 20 años atrás. Entonces evidentemente lo que ha sucedido es que el nivel de inversión del Gobierno municipal y la mirada de la política ha estado sobre sectores medios y sectores acomodados. Lo que ha pasado es que hay un abandono terrible del Estado municipal y en algunos casos del provincial sobre los sectores más vulnerables de la sociedad. Y eso ha hecho que los niveles de consolidación de la tasa de homicidios estén vinculados directamente con la falta de políticas de prevención sobre la base del Municipio. Y cuando uno va y construye un camino desde la violencia es muy difícil desandarlo de un día para el otro. Vamos a necesitar de mucho tiempo para que Santa Fe se desacostumbre o aprenda a no ser violenta. Pero el Estado municipal colabora por inacción para que eso suceda.

 

 

En el oficialismo se habla de que las tasas están bajando, lo cual es cierto, pero se viene de años de crecimiento. ¿Qué opina al respecto?

Soy futbolero y que digan que la inseguridad está bajando hoy es como decir que te comías siete por partido y de repente estás perdiendo 4-0. Me parece que es importante, pero tenemos que ver de dónde veníamos. Es importante que te hagan tres goles menos pero todavía te estás comiendo cuatro. Estás perdiendo por goleada.

 

¿Puede influir en algo los alejamientos de Barletta y Corral del FPCyS y sus acercamientos al PRO?

No. Me parece que no. Creo profundamente en que la seguridad es responsabilidad en primer lugar del Gobierno provincial y en segundo, en ciudades como Santa Fe y Rosario, debe ser tarea también del intendente. En eso creo que se debe trabajar profundamente en la creación de una policía de prevención metropolitana para las ciudades de más de 100 mil habitantes, que le permitan tener una herramienta más para el intendente y que sirvan para evitar las excusas de que le corresponde nomás al Gobierno provincial de hacerse cargo de la seguridad. El índice de homicidios no es una cuestión vinculada a las definiciones políticas – partidarias ni estrictamente a las decisiones político – ideológicas. Creo que es una definición dada a la falta de gestión y en esto creo que la responsabilidad directa cae sobre los Municipios porque no te corta los yuyos, no te hace el cordón cuneta, no te mejora la luz o no da más servicios, no interviene mejorando los clubes de barrio, porque no te da oportunidades. Y del Gobierno provincial que también tiene responsabilidades en la implementación de dispositivos de seguridad y en la complementación de las obras necesarias para que se viva mejor.

 

Ud. dieron un paso con la realización del informe. ¿Qué se está trabajando en otros bloques en materia de seguridad?

No sé qué se está trabajando en otros bloques. Lo que puedo decir es que hay un largo camino legislativo desde nuestro sector y desde algunos otros sectores recorridos en materia de seguridad. Santa Fe hoy tiene una emergencia en seguridad que la dijimos y la votamos nosotros en 2012. Santa Fe tiene una Ley que crea un organismo de investigación judicial para evitar que la policía, que muchas veces está implicada en el delito, sea la propia investigadora y todavía no está en marcha y hace más de cuatro años que votamos. Santa Fe tiene un programa de protección a testigos y un fondo de recompensa por Ley, que es un proyecto de mi autoría, que todavía no está implementado. Santa Fe tiene creado un Sistema Procesal Penal de Justicia sobre la base de fiscalías y defensores y muchas de ellas todavía no están funcionando. Entonces me parece que es importante que tengamos leyes y hemos hecho muchas, pero también lo es que el Gobierno tome conciencia de esto y ejecute las Leyes pertinentes.

 

¿Le entregaron el trabajo al Ejecutivo? ¿Ellos se interesaron por él? ¿Qué camino seguirá?

No se lo entregamos a nadie en particular aunque obviamente está a disposición. Esperemos que sirva para que podamos pergeñar entre todos algunas cuestiones que tienen que ver con la seguridad de todos los santafesinos y en ese sentido estamos dispuestos para colaborar. No creo que la seguridad deba tomarse como una herramienta de disputa electoral. Hay que tomarla como una política pública, de Estado. Pero como no creo que haya que disputarla electoralmente también el Gobierno debería hacer cierto reconocimiento del fracaso de alguna estrategia que han tenido en su momento y dar entre todos alguna pelea para que las cosas cambien.