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Una final que se hace esperar

16/06/2015

La "Boleta fotito" protagonista del voto a voto.
Autor:
Clemente Gómez Grandoli

Está comprobado que mientras continúe el denominado sistema electoral de boleta única, los santafesinos viviremos las elecciones con el corazón en la boca.

La del domingo pasado no ha sido la excepción. Y además de dejar abierto el resultado final a lo que suceda en el escrutinio definitivo, probablemente para muchos, cualquiera sea el resultado, no lo creerán.

Lifschitz, Del Sel y Perotti, se encuentran distanciados por algo más de 2 mil votos entre los dos primeros y unos 26 mil del primero al tercero y en ese orden, restando computarse unas 350 mesas que equivalen a alrededor de 90.000 sufragios.

De confirmarse estas posiciones, cosa que recién se sabrá en un par de semanas, y eso en caso de no “abrir” todas la urnas y contar voto a voto como sucedió en el año 95, el ex intendente de Rosario le deberá su victoria a su ciudad, ya que perdió en casi todos los demás departamentos y en la capital provincial.

Asimismo, puede decirse que Del Sel, al contrario de lo que imaginariamente está instalado, si ganara lo hace con el voto de la campiña o del interior provincial, ya que resultó segundo en Santa Fe (su ciudad) y segundo o tercero en la ciudad del Monumento a la Bandera.

Se puede decir también que el gran ganador, aún perdiendo, sería Omar Perotti, ya que remontó una desventaja de 9 puntos de las Paso y terminó cabeza a cabeza con sus contendientes.

Probablemente el pánico moral que les despertó el cómico candidato a muchos votantes, incluídos algunos de los que se suelen denominar como kirchneristas no peronistas con cierto perfil progre, los haya llevado a votar al candidato del Frente Progresista Cívico y Social como modo de evitar lo que suponen un bochorno. Pero a su vez nos han dejado a merced de lo que muy probablemente sean cuatro años más de desgobierno, tanto en la provincia como en las dos ciudades más importantes de la provincia. Y en su perfil cada vez más acentuado de gobiernos “market friendly” y de negocios.

En el caso de Perotti lo mismo puede decirse de lo actuado por muchos senadores o intendentes peronistas, que se han independizado hace rato de la suerte del Frente para la Victoria y no apoyaron su candidatura con el énfasis necesario, o bien apoyando subrepticiamente al candidato del PRO.

Párrafo aparte merece sin dudas el sistema de “boleta fotito” que favorece estas ensaladas y cruces de votos restando gobernabilidad al sistema institucional en haras de una supuesta transparencia y celeridad que de ningún modo se han podido comprobar en las cuatro elecciones que llevamos con esta forma de votar y contar los votos.

La “boleta fotito” induce al elector a creer, desde un supuesto por demás de liberal, que puede resultar bueno votar a un candidato a gobernador a un partido, a diputados provinciales de otro, al senador provincial a otro y a intendente y concejales de otros. Un mamarracho institucional que sumado a que favorece a la imagen por sobre los programas, las propuestas políticas y los debates de ideas, favoreciendo el aterrizaje de paracaidistas mediáticos a granel que aducen estar siempre llegando a un terreno que no les es propio y por ende son impolutos.

Para ser justos, esta vez lo de la fotito lo aprovecharon no solamente partidos de derecha sino también de “izquierda”.

En definitiva, habrá que tener paciencia para conocer el resultado definitivo, aunque algunas conclusiones ya están a la vista, como que “Maurizio” Macri puede ir despidiéndose de su pretención de llegar a ser presidente de los argentinos, así como que María Eugenia Bielsa se perdió la gran oportunidad de su vida.

Y que Omar Perotti podría desplazar y dejar sin senaduría al hasta ayer “gran elector” de la provincia: Carlos Reutemann.

Y que Argentina, jugando como en el primer tiempo frente a Paraguay, tiene que ganar la Copa América.